Hoy fue un día normal de
semáforos hirviendo
De dioses tirados en la
calle
Respirando neoprén, o
bencina blanca
De dioses bancarios
ofreciendo crédito
Con 10% de interés anual y
anal.
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Hoy fue un día para amar Pero el hombre estaba dormido |
Y la tierra fue toda noche
Toda alarido
Y entré a un café
Y pedí una copa de vino
Y bebí lenta
Y me bebí al hombre
Y me bebí la tierra
Y me bebí la noche
Y me bebí un alarido
Y me bebí todo grito
Y amanecí huella digital
marcada
en un caño oxidado y
envejecido
apedreando las academias
con un poema en la mano
apedreando a los pacos
con un poema en la mano
apedreando al estado
con un poema en la mano
apedreando al sistema
con la vida en las manos.
9 comentarios:
Me encanta el desenfado de tus versos, con la emergencia de un dìa para amar, y lo paradojal, te lleva, finalmente a la protesta contra instituciones...que nos cargan con sus imposiciones. UN abrazo. Carlos
El café es un buen lugar para reflexionar. El hombre es un ser social cuya inteligencia necesita para excitarse el rumor de la colmena...
abrazo
Gracias por tu visita, compañera de letras...Me gusta tu estilo directo y muy genuino...Con un poema nos enfrentamos a la luz de cada día...Y la luz nos reconoce y nos abraza siempre...
Mi felicitación por la belleza en la forma y en el fondo.Sobre todo por tu desgarrada sinceridad, que nos llega directamente al corazón.
Mi abrazo grande y mi ánimo.
M.Jesús
Amar el tiempo y beber la vida...una buena combinación.
gracias por tu huella.
¡¡Besos!!
el hastío en un estado de catarsis
nos permite indagarnos desde una perspectiva alejada
me gustaron las imágenes y el ritmo
sobre todo el final con esa reiteración del verso
le da una connotación y centro de atención al texto
abrazos y sé bienvenida a mi rincón
muchas gracias por tu huella
Apedrear con poemas es una terapia inmejorable.
Al menos a mí me sienta muy bien.
E intuyo que a ti también.
El interés anal me ha llegado, sospecho que en realidad esos dioses bancarios del sistema sólo persiguen eso.
Intenso poema.
Gracias por dejar tu huella en mi blog que me permite venir de tu mano a conocer el tuyo.
Me ha encantado tu poesía, en un café se puede saborear, no sólo un café, sino una charla en buena compañía, o reflexionar.
Me quedo descubriendo más de tu blog.
Un beso.
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