viernes, 14 de diciembre de 2007

Locura Perdida

Busco la voz, aquel sonido que diafano salía por mi boca, aquella certeza de que no calzaba bien con el mundo, y el mundo, aún así, respondía a mis gestos de hembra hestéril y en celo.

Quiero mis gritos, la desorbitada iluminación de mis pupilas, el exilio permanente de la realidad. Anhelo otra vez la excomunión, tener días con sabor a reposo, tacto de sal y ligeros espasmos de paraíso recobrado.

Busco esa sustancia ajena a lo cotidiano, mis pequeños infiernos eternizándose sobre los acueductos de la memoria, los fantasmas con sus tormentas habituales caídas sobre los surcos de mi frente.

Busco mi locura, la perdí cuando entré normal, a un día normal haciendo cosas normales para gente normal. Desde entonces me quedé sin voz para hablar con los demonios que me visitan después que el sol resuella sobre mi espalda.

2 comentarios:

Alejandro García dijo...

Busco esa sustancia ajena a lo cotidiano, mis pequeños infiernos eternizándose sobre los acueductos de la memoria, los fantasmas con sus tormentas habituales caídas sobre los surcos de mi frente.


Wao.

Genial , felicitaciones, un verdader climax , hasta el tuetano resonaron esas palabritas

La palabra pobre dijo...

Muy lindo,
realmente le felicito.
Hace volar una imaginación tenebrosa en mí